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Revista CDArte | :: No. 3 | Julio / 06 :: | Llegar hasta tu olvido, de Helena Iriarte | |
![]() Reseña _______________________En el recuerdo te encuentro, en él me reconozcoLa última novela de Helena Iriarte, Llegar hasta tu olvido, es un homenaje a la memoria, al mundo femenino y el testimonio de una escritora que esperó a la madurez para sorprender a sus lectores.
Editorial I/M Por Rosita Catalina Isaza Cantor
“El olvido no existe y como las ruinas de las ciudades antiguas que después de siglos se descubren bajo capas y capas de tierra, las viejas historias surgen de nuevo a través de la memoria…” [H. Iriarte].
En Llegar hasta tu olvido los caminos de dos mujeres convergen en sus recuerdos demostrando que el olvido no existe. La memoria es la única posibilidad de reencuentro y reconocimiento entre Mercedes y Adela, una hija y una madre que mantenían una relación casi inexistente. Estas dos mujeres habrán de reencontrarse no solamente con su propio ser, no sólo entre ellas, sino que toda una genealogía familiar femenina se dará cita con la evocación de un pasado que ellas habían querido mantener callado, pues "lo que quedó atrás no se debe llamar, porque al darle voz se permite que regrese y eso significa el desorden, la irrupción ruidosa de unos personajes alborotados que no habían sido invitados y que no lo serían mientras ellas vivieran; sin embargo, ellos estaban esperando que alguien escuchara su historia". La cuarta** novela de Helena Iriarte nos envuelve con un lenguaje tan auténtico como profundo y poético. Impregnadas de evocación, las palabras nos llevan a descubrir a Adela, la madre, a Mercedes, la hija, a Carmen, la abuela, y a la tía Berta, gracias a la entrada de Mercedes en el universo infinito de los recuerdos de su madre, luego del accidente que sufriera Adela. Aparentemente ella ha perdido sin remedio la memoria, pero lo cierto es que está aún intacta y le ofrece la posibilidad de revivir el pasado. Mercedes, después de diez años de ausencia en los cuales estuvo en Europa porque quería conocer el mundo, encontrarse, aprender, estudiar e incluso alejarse de su familia; comprende que el único lugar en el que puede coincidir con su madre es en el recuerdo y decide entonces partir al viaje con ella, ir de su mano por ese universo que es nostalgia, un universo cuyo lazo se teje en un principio con el dolor. Ambas de la mano, valientes y unidas, entran en ese pasado que las lleva a descubrirse. Navegar por ese mar de recuerdos es la clave del viaje hacia su propia esencia. Las dos se encuentran a medida que van descubriendo y entendiendo las historias que las construyen como seres: la historia de la abuela Carmen y el abandono a su marido, por el que Adela, la hija de Carmen, sufrió tanto; la infancia de Adela, la muerte de su padre, su vida de casada, los diez años en Europa de Mercedes… La infancia de Adela se teje con las rondas infantiles y las recitaciones, con las historias de su madre, gracias a las que convertía en ficciones sus remordimientos; el infinito amor de su padre y el carácter difícil de su hermana. De la mano van estas dos mujeres "ciegas" de presente pero lúcidas de recuerdo. La hija va conduciendo a la madre hacia el reconocimiento de su propio ser, de su propio destino, y al tiempo descubre el suyo, se reconoce. El dolor también toma parte en este proceso: el dolor y el amor como dos extremos de un lazo que teje el ser de esas dos mujeres. Llegar hasta tu olvido es una novela de múltiples voces, no hay un narrador único desde cuya emisión se focalice todo cuanto sucede. Cada ser que en ella desfila toma la palabra para contar su propia historia y para tomar parte en ese mundo del pensamiento, péndulo que oscila entre el presente y el recuerdo y que parece detenerse en este último sin reparos. La composición de la novela es minuciosa y delicada. La descripción de objetos y espacios logra cuadros que evocan el pasado y representan los momentos felices de Adela, reflejan historias tristes y felices, porque no todo es dolor; poco a poco los recuerdos se van haciendo amables y las risas del pasado vienen a mezclarse con el llanto. De literatura también está hecha Llegar hasta tu olvido, pues de letras y de libros están hechas las vidas de Mercedes y de Helena, su creadora. Desde muy pequeña Helena Iriarte entra en contacto con ese mundo de los libros y el lazo crece y se fortalece. Hoy, sus días transcurren entre la actividad editorial, la docencia y la corrección de estilo. Su trabajo como novelista empieza en su madurez, a los 52 años, con la publicación de ¿Recuerdas Juana? Es una labor que ha ido creciendo con los años, paso a paso; la literatura de Helena Iriarte va tomando fuerza y es una suerte que hoy podamos tener acceso a una obra tan auténtica e intimista como la suya. [Subir] |